En los ultimos días los españoles hemos venido haciendo un nuevo ejercicio de victimismo a propósito de lo que han resuelto en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en relacion con la llamada “doctrina Parot” poniendo en marcha de nuevo otra versión del famoso “no nos quieren en el extranjero” porque “nos envidian mucho”, pero en mi opinión, y lamentándolo en el alma, creo que como en tantos otros casos, el dicho no solo no es cierto sino que por desgracia los unicos responsables de la situacion creada somos los españoles, o por mejor decir nuestros dirigente actuales y pasados, y en Estrasburgo tienen razón.

Otra de mis editoriales preferidas, ATALANTA, publicó hace ya algún tiempo un texto difícil de calificar pero realmente interesante tanto por su forma como, sobre todo, por su contenido. En realidad constituye una especie de compendio de saber general relativo a los orígenes de la cultura y los mitos que han llegado hasta nuestros días. En todo caso es un alarde de erudición por parte de su autor que le permiten aportarnos teorías realmente llamativas y en algunos casos muy convincentes sobre las cuestiones que plantea el libro.